Medigus - MUSE™ SYSTEM

Medicación

Muchas personas que padecen de enfermedad de reflujo gastroesofágico (ERGE) persistente y no pueden controlar sus síntomas con modificaciones en el estilo de vida recurren al tratamiento con fármacos para aliviar sus molestos síntomas. Aunque los medicamentos pueden tener la capacidad de controlar la acidez estomacal u otros síntomas, el alivio puede ser solo temporal. Consulte siempre a su médico antes de iniciar un nuevo régimen de tratamiento.

Tipos de medicación

Hay tres tipos de medicamentos comúnmente utilizados para tratar la ERGE: antiácidos, antagonistas del receptor h2 (H2RA) e inhibidores de la bomba de protones (IBP). Algunas marcas de estos medicamentos están disponibles sin receta, mientras que otras están disponibles solo con receta.

Los antiácidos neutralizan el ácido gástrico y pueden proporcionar un alivio rápido pero temporal. Estos medicamentos suelen estar disponibles sin receta, y generalmente son seguros si se toman con moderación

Los antagonistas del receptor H2 (ARH2) reducen la cantidad de ácido producido en el estómago al inhibir la liberación de histamina, el principal estímulo para la secreción de ácido en el estómago.

Los inhibidores de la bomba de protones (IBP) bloquean la producción de ácido estomacal, lo que puede reducir el reflujo. Los IBP son el tratamiento más utilizado para tratar los síntomas de la ERGE. Controlar la producción de ácido puede ayudar a curar la esofagitis, que es la inflamación del esófago causada por la exposición repetida al contenido ácido.

Estos medicamentos intentan aliviar síntomas como la acidez al controlar o reducir el nivel de ácido en el estómago. Los medicamentos descritos anteriormente no afectan ni abordan el reflujo en su origen, ni tampoco resuelven otros síntomas como la regurgitación frecuente, la dificultad para tragar (o disfagia) o los problemas respiratorios crónicos. Con el tiempo, estos medicamentos pueden perder eficacia, por lo que se requieren dosis más altas o alternativas más potentes. Consulte a su médico antes de ajustar su régimen de tratamiento.

Uso de IBP a largo plazo

Los IBP están aprobados por la FDA de Estados Unidos para tratar ciertos trastornos gastrointestinales y funcionan reduciendo la cantidad de ácido en el estómago. Aunque en general son seguros y efectivos para la mayoría de los pacientes, los estudios han observado que el uso de IBP a largo plazo (> 8 semanas) puede dar lugar a diversas complicaciones de la salud, como:

  • Mayor riesgo de fractura de cadera y osteoporosis http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21605729
  • Dificultad para absorber nutrientes clave, como el magnesio y la vitamina B12, que pueden ocasionar carencias
  • Mayor riesgo de neumonía http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21173070
  • Mayor riesgo de pólipos en el estómago: El uso de IBP a largo plazo se asocia con un aumento de hasta 4 veces en el riesgo de pólipos de glándulas fúndicas. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17059515
  • Reducción de la motilidad de la vesícula biliar: El tratamiento con IBP a corto plazo reduce la motilidad de la vesícula biliar. La terapia crónica con IBP puede presentar un riesgo a largo plazo de disfunción vesicular y complicaciones biliares. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16858534
  • Mayor riesgo de gastroenteritis bacteriana: Independientemente de la duración del tratamiento, los pacientes que toman IBP tienen un riesgo 2,9 veces mayor de gastroenteritis bacteriana aguda. Duplicar la dosis de IBP aumenta el riesgo a 5 veces en comparación con los pacientes que no toman IBP. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18054750
  • Mayor riesgo de sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado (SIBO): Los IBP suprimen la barrera de ácido gástrico, lo que puede alterar la población bacteriana gastrointestinal. La prevalencia de SIBO, un estado clínico caracterizado por diversos grados de mala absorción, aumenta después de 1 año de uso crónico de IBP. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20060064

Es importante recordar que la terapia farmacológica solo aborda el alivio de los síntomas y no la causa subyacente de la ERGE. Si no se trata, la ERGE puede progresar a esófago de Barrett, que es un cambio en el revestimiento del esófago y se considera un estado precanceroso.

Si le preocupan los posibles efectos adversos del uso de IBP a largo plazo, consulte a su médico o gastroenterólogo sobre sus opciones de tratamiento, entre las que puede estar el procedimiento MUSE™ (Medigus Ultrasonic Surgical Endostapler o Endograpadora quirúrgica ultrasónica Medigus), un procedimiento sin incisiones para el tratamiento a largo plazo de la ERGE persistente.

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